Vivo en Capital Federal y en un barrio en donde se compran muchos buzones, en donde, sobre todo por los meses de mayo, junio, julio, se escuchaba en el súper o en la carnicería cosas como "¡No hay nada!... es por la forra esta que tenemos de presi. No se da cuenta que el campo es el que nos da de comer a todos. Agradezcamosle a Cris". Durante varias noches, en donde me encontraba asediado por el caceroleo mediocre de todo mi barrio, pensaba "esto no puede estar pasando...¡no cumplió ni el 10% de su mandato y hay gente que pide su renuncia!, ¡y lo hacen apoyando a Miguens, De Angeli y cía!". "Tengo que irme a vivir a Venezuela o Ecuador, no puedo soportar esto". Pero lo soporté, y lo hice porque encontré muchísima gente que pensaba como yo, pero que era acallada por los medios de comunicación. Era la teoría de "la espiral de silencio" de Noelle Neuman, según la cual las corrientes de opinión dominantes o percibidas como vencedoras generan un efecto de atracción que incrementa su fuerza final. Los movimientos de adhesión a las grandes corrientes de opinión son un acto reflejo del sentimiento protector que confiere la mayoría y el rechazo al aislamiento, al silencio y la exclusión propios de las minorías. Es más, quienes se identifican con corrientes que pierden vigencia o no tienen el reconocimiento mayoritario, tratan de ocultar sus opiniones. Los individuos, según Noelle-Neumann, tienen un sentido perceptivo de evaluación del ambiente ideológico, de las modas de opinión y de los valores que constituyen valores mayoritarios y minoritarios. El papel de los medios es significativo, en la medida que sus valores de agenda y su papel de habilitador de la presencia o protagonismo contribuye a la percepción social de los climas de opinión mayoritarias o políticamente correctas. De esta manera, quienes constituyen parte de opiniones "minoritarias" se autocensuran, generando así un ambiente aun más favorable para la opinión dominante.
Les agradezco a Mauri, al Ingeniero, a Diego F., a Gerardo, al Lic. Baleno, a Lucas Carrasco, a Artemio, a Mona, a Natanel, a Fernando Cassia y muchos más, incluídos todos los lectores silenciosos y/o anónimos que de vez en cuando comentan para sumar, para criticar, para agradecer, etc. Gracias por la contención ideológica