jueves, 10 de junio de 2010

Otra alianza electoralista y van...


Otra vez, un grupo de potenciales candidatos se reúnen y deciden entablar una alianza de cara a las próximas elecciones. Si cada uno va por su lado, dividirían los votos, facilitándole la victoria a Kirchner y cía.

Dice La Nación: El motivo formal de la reunión fue la elaboración de un documento titulado "Reencuentro", que lleva la firma de 14 dirigentes de 10 distritos del país. El texto convoca a "todos los sectores del justicialismo y a los independientes que quieran sumarse a la propuesta", y manifiesta la vocación de elegir candidatos "democráticamente para las elecciones generales de 2011". Además de Reutemann, por el despacho de Rodríguez Saá pasaron cuatro precandidatos presidenciales: Eduardo Duhalde, Felipe Solá, Francisco de Narváez y Mario Das Neves, y otros seis dirigentes, el senador Juan Carlos Romero, el diputado Ramón Puerta, el ex gobernador de Entre Ríos Jorge Busti, el ex defensor del pueblo Eduardo Mondino, el senador Roberto Basualdo y el ex jefe de la SIDE Miguel Angel Toma. El documento también lleva la firma de la senadora Hilda "Chiche" Duhalde y del gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, que también manifestó sus deseos de pelear por la presidencia.

Y ahí es donde surge EL problema: porque este tipo de alianzas lo único que hace es rejuntar egos y voluntades, nada más que para sumar más votos. No hay un proyecto común. Mejor dicho, el proyecto común es principalmente ganarle a Kirchner. No hay nada más cortoplacista que esto, porque a la hora de llegar al poder, comienzan a conocerse las divisiones y grietas que siempre existieron en dicho grupo, pero que nunca fueron claramente percibidas en la etapa previa a la elección.

Es algo que va más allá de las ideologías o los partidos: ya nos pasó con la Alianza (UCR+FREPASO), que al primer bolonqui, se dividió y hubo sectores que se aliaron con los que justamente habian jurado combatir. También nos pasó con nuestra Presidenta, que para asegurarse que no necesitaría ir a segunda vuelta, se unió con un sector del radicalismo que a la primera de cambio se distanció de ella (¡y de qué manera!). Y con Unión PRO, que es el ejemplo más reciente: se aliaron Solá, Macri y De Narváez pura y exclusivamente para ganarle a Kirchner. No pasó ni un año todavía y ya se dividieron nuevamente.

Hilemos fino en estas cuestiones, no sea cosa que repitamos los mismos errores...