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lunes, 25 de enero de 2010

Lo que (no) dicen los medios cuando le pegan a Chávez



Una vez más, ojeando los diarios por la mañana nos encontramos con que varios de ellos, publican en sus tapas una noticia sobre Venezuela, más precisamente sobre Chávez. Como se ve en la imagen, todos los títulos son severamente críticos respecto del primer mandatario.

Pero veamos, hurguemos un poco. No voy a tratar de defender esto, ya que, a decir verdad, no conozco el tema en profundidad, pero supongamos que esto es así, supongamos que Chávez, en un acto de autoritarismo puro, manda a cerrar un canal de tv. Bueno, entonces, si así fuese, si este medio no se alió con ningún poder económico, con ningún opositor a Chávez, para que, desde ese espacio se mienta, se difame y se intente esmerilar al presidente; si, este medio, lo único que hizo fue tener un discurso democrático, respetuoso pero distinto al de Chávez, entonces están bien los titulares que vemos.

Pero no sé, algo me hace sospechar de esto. Lo que le molesta a muchos medios, a muchos periodistas, no es la conducta autoritaria de Chávez, sino que no entregue a su país a los capitales extranjeros, que no abra Venezuela al neoliberalismo. A ver...¿cómo explicarlo? Hace algunas semanas Andrés Oppenheimer, periodista del Miami Herald, pasó por Bs. As. para presentar su nuevo libro sobre latinoamérica. Cuando estuvo en el programa de Longobardi, en C5N, parecía muy preocupado por la democracia Venezolana, la cual calificó como pseudo-democracia debido a supuestas conductas autoritarias de Chávez (digo supuestas porque desconozco si lo que dice Oppenheimer es cierto o no, pero en caso de que fueran tal cual él las describía, eran formas, por lo menos, arbitrarias) Bueno, muy bien. Chávez es autoritario y poco democrático entonces. Bien. China fue el próximo país del cual hablaron. Allí destacaron cómo el gigante asiático mantiene una tasa de crecimiento económico altísima desde hace varios años, y recibe miles de inversiones por parte de privados, y bla, bla, bla. Yo, mientras, esperaba que critiquen a China por el manejo del partido único, la falta de democracia, el trabajo esclavo, la pena de muerte (el país que más personas ejecuta por año), la censura. Pero no. "Muchas gracias Andrés" le dice Longobardi, y manda el cierre del programa. Entonces uno ahí ve que muchos se llenan la boca de "democracia", "institucionalidad", "pluralismo", "libertad" y no son más que meros habladores. Lo que les importa no es todo eso, sino la apertura al mercado, a los grandes capitales, al remate de los intereses nacionales.

*Algo similar se ve en el libro "Cuentos chinos" del mismo Oppenheimer. Allí, encontramos decenas de páginas alabando al modelo supercapitalista chino, y dos o tres renglones de críticas.
Aunque, en realidad, el caso más emblemático, es el que el propio periodista radicado en Miami narra en el segundo capítulo de este libro. Allí "analiza" el "ejemplo de Botswana". Dice que en materia de competividad internacional, está por encima de cualquier país latinoamericano -salvo Chile-, que mantiene un crecimiento económico sostenido desde 1966, que aplica políticas a largo plazo, esas que él ama, las que otorgan "previsibilidad", las que "no cambian las reglas de juego", en fin, un país en el cual se puede invertir tranquilamente. Son todos halagos. Pero ojo, en las últimas dos líneas, aclara que "Es un país que, aunque está atravesando una gravísima crisis por la epidemia de SIDA, y está ubicado en un continente de constantes golpes de Estado y guerras regionales, no ha cambiado las reglas de juego. Entonces sus propios empresarios, y los extranjeros, apuestan a su futuro." O sea, resumiendo, la gente vive como el culo, pero los grandes capitales se van -más- para arriba. Genial, ¿no?

lunes, 16 de febrero de 2009

¿Por qué ganó Hugo Chávez? Por Emir Sader

Una vez mas, en diez años, Hugo Chávez triunfó en las elecciones internas. A excepción de la consulta de reforma constitucional de diciembre de 2007, triunfó en todas las 14 elecciones restantes: presidenciales, de referéndums del mandato presidencial y otras. Vuelve ahora a triunfar.
Tomando como ciertas las versiones de la gran mayoría – o casi totalidad de los medios privados nacionales e internacionales – no se puede entender sus victorias. Que a los 10 años de mandato, sujeto de una brutal oposición de medios monopólicos privados, de las entidades del gran empresariado, de los partidos tradicionales, entre otras entidades que forman parte del bloque de derecha, Hugo Chávez detenta un apoyo popular mayoritario, que sólo puede ser atribuído
a algun tipo de fraude. No obstante la propia oposición reconoce la normalidad de las elecciones y de la victoria de Chávez.
La razón de fondo para entender el apoyo a Chávez de la masa mayoritariamente pobre de la población venezolana es la misma que explica el éxito de gobernantes que privilegian políticas sociales en detrimento de la dictadura de la economía y del mercado, característica de los gobiernos que lo precedieron. En un país petrolero, la pobreza venezolana es increíble, revelando como las elites de ese país despilfarraron los recursos petroleros, enriqueciendose -y distribuyendo parte d ela renta petrolera a otros sectores políticos y sociales- incluyendo a la antigua “izquierda” y a grandes sectores del movimiento sindical – que participaban de la corrupción estatal.

Esas mismas elites no perdonan que Hugo Chávez les haya arrebatado no solo el gobierno y el Estado, sino también, la principal fuente de riquezas del país: PDVSA. Y que dedique cerca de un cuarto de los recursos obtenidos por esa empresa para políticas sociales – para el rescate de derechos esenciales de la masa pobre de la población, víctima principal del enriquecimento de las elites tradicionales. Además de usar parte de esos recursos para políticas internacionales solidarias – incluso con sectores pobres de los EUA.


Los resultados son claros: la extrema pobreza fue reducida de 17,1 a 7,9%. Creció la tasa de escolaridad y de preescolaridad, que subió de 40 a 60%. Terminó con el analfabetismo, según una constatación de la Unesco. Mejoró
mucho la participación femenina en el Parlamento y cuatro mujeres dirigen la Corte Suprema, la Procuradoría General, el Consejo Nacional Electoral y la Asamblea Nacional. La tasa de mortalidad infantil disminuyó de 27 por mil a prácticamente la mitad: 14 por mil. El acceso al agua potable subió de 80 al 92% de la población. Disminuyó significativamente la desigualdad social, subió bastante el Índice de Desarrollo Humano (IDH) de la ONU, aumentó la expectativa de vida, disminuyó el desempleo, aumentó el trabajo formal en relación al precario, fueron legalizados millones de jubilados, el consumo de alimentos subió 170%. En suma, como en todos los gobiernos que buscan revertir la herencia neoliberal, se dá un inmenso proceso de afirmación de los derechos de la gran mayoría, reflejado en la promoción social y en la expansión del mercado interno de consumo popular.La ideologia bolivariana articula la promoción de los derechos sociales con la soberanía nacional, con la solidaridad internacional y la construcción de un tipo de sociedad fundada en las necesidades de la población y no en los mecanismos del mercado. Chávez apunta a un socialismo del siglo XXI.

La nueva victoria de Chávez tiene su fundamento en esas bases. El fracaso de las corruptas elites tradicionales, motiva que Venezuela pase a vivir el mayor proceso de democratización social y político de toda su historia. Esta victoria permite y compromete al gobierno a enfrentar una gran cantidad de problemas pendientes y que responde, en parte por la derrota del gobierno, en la elección anterior de diciembre de 2007.
Entre otros, la adaptación del Estado a las necesidades de gestión eficiente y transparente de sus políticas, el abordaje del tema de la violencia, el avance en la construcción de estructuras de poder político popular de base y de partido, el desarrollo de políticas económicas que permitan a edificación de estructuras económicas menos dependientes del petróleo, de carácter industrial y tecnológicamente avanzadas.

Las elites tradicionales son las derrotadas. Controlando el 80% de los medios privados del país, tratarán de promover un golpe militar contra Chávez; un lock-out; y la fuga de capitales contra el país, articulados con el gobierno de los EUA en contra de las autoridades legítimamente elegidas y reconfirmadas por voto democrático del pueblo venezolano. Chávez sale fortalecido de la consulta, así como la inmensa masa pobre de la población, que ingresa, a través del proceso bolivariano, en la historia política de su país.
*

Autor: Emir Sader


*Lo subí ya que me parece interesante conocer datos como el fin del analfabetismo, reducción de pobreza extrema, aumento exponencial del consumo de alimentos, etc. que los grandes medios no dan a conocer jamás.

viernes, 13 de febrero de 2009

Las contradicciones del capital financiero mediático

El próximo domingo, el Presidente venezolano Hugo Chávez podrá, mediante un referéndum, hacerse del derecho de presentarse como candidato presidencial en las próximas elecciones, pese a ya haber cumplido dos mandatos consecutivos. Existe la posibilidad de que triunfe el SÍ.
Desde los medios de comunicación nos brindan una visión bastante uniforme de este hecho. Uno puede escuchar radio 10, Mitre, Del Plata, leer Clarín, La Nación, Crítica, mirar telenoche, CNN, etc. y todos coinciden en afirmar que se trata de un hecho gravísimo para la democracia, que es un abuso de poder, que lo único que busca Chávez es perpetuarse en el cargo ejecutivo, en el cual ya lleva 10 años y que si se aprueba el referéndum se asemejaría más aún a un régimen dictatorial.

Ahora, yo me pregunto, ¿los medios son siempre taaaaan democráticas, taaaaaaaan republicanos?
¿o sólo lo son cuando sus propios intereses, o los de sus representados son "perjudicados"?
Porque cuando Margaret Thatcher, una de las más fervientes impulsoras del neoliberalismo de los 80's junto con Reagan y Kohl, ocupó el cargo de Primera Ministra del Reino Unido durante más de once años, no se escucharon a los medios criticándola por estar tantos años en el poder. Cuando el propio Helmut Kohl, se mantuvo más de dieciseis años en su cargo de Canciller alemán, tampoco escuché crítica alguna por lo extenso de su mandato (ni por sus medidas). ¿Y a J. Chirac lo criticaron por ser presidente francés por más de doce años?
¿Por qué será que a ellos no los criticaron? ¿a quienes beneficiaban las políticas de estos mandatarios?

Pero eso fue hace mucho. Ahora no pasan esas cosas, ¿no Atilio? ¿Qué?, ¿qué me decís? "en Egipto, el actual presidente Mohamed Hosni Mubarak ejerce el cargo desde octubre de 1981, lo que no obsta para que reciba toda clase de elogios por la “estabilidad política” lograda en ese país y generosos apoyos financieros y militares de parte de la Casa Blanca. Total: 28 años ininterrumpidos en el gobierno. En Camerún, el presidente Paul Biya gobierna con poderes omnímodos desde 1982: 27 años. En el pequeño enclave petrolero de Gabón, otro aliado de Estados Unidos, el presidente Omar Bongo Ondimba preserva el orden con mano de hierro desde 1967: 42 años. En Angola, el gobierno pro americano de José E. dos Santos se encuentra en el poder desde 1979: 30 años. Por último, uno de los aliados fundamentales de Estados Unidos, Arabia Saudita, es un país en el que impera el más primitivo y brutal despotismo: allí rige una monarquía hereditaria".(1)
Yo agrego, modestamente, ¿alguien alguna vez escuchó en algún medio, una crítica a Arabia Saudita por la falta de elecciones? ¿alguien, alguna vez, leyó que EE.UU en su enorme misión altruista de "exportar la democracia", tenía pensado erradicar la monarquía hereditaria árabe para instaurar un régimen democrático, con elecciones libres? Todo esto ¿tendrá algo que ver con que Arabia Saudita tenga casi 1/4 de las reservas del petróleo mundial? ¿tendrá que ver que sea el más grande exportador de petróleo del mundo?

Tal como afirman Guillermo Mastrini y Diego De Charras: "En la década del setenta se produjo una gran crisis económica mundial. Los precios del petróleo se dispararon, las principales economías se estancaron, acompañadas de un proceso inflacionario, los "Estados de bienestar" tenían crisis fiscales, etc. Todo esto, significó el agotamiento del sistema de producción en serie de bienes masivos de consumo. En los ochenta se consolidó el neoliberalismo como un intento de redefinición económica que desarrollará su plan de desregulación, privatización, ajuste y retraimiento del Estado en los aspectos cruciales del desarrollo económico."(2) El mismo Mastrini, esta vez junto a Mestman aclaran que: Fue a partir de ese momento en que sectores sin tradición en radiodifusión comienzan a invertir en el área. Es así como las industrias y las finanzas se involucran directamente en el mercado de la comunicación. En la supuesta "Sociedad de la información", los medios se convierten en una industria clave, como depositaria de los excedentes del capital acumulado en una fase previa del capitalismo.(3)

Es sobre todo por la intromisión del capital financiero en el sistema de medios de comunicación, que gobiernos como el de CFK, Chávez, Evo Morales, etc. son vilipendiados desde las radios, los periódicos, la televisión, etc. Sin duda que esto no significa que estos mandatarios no cometan errores o no puedan ser criticados, pero ejemplos como el de Arabia Saudita, Egipto, Camerún, etc. nos muestran claramente que muchas veces la crítica al sistema político sólo se utiliza como excusa por políticas económicas inconvenientes para los grupos de poder concentrados en los medios de comunicación.

(1) Fragmento del artículo de "Reelecciones buenas y malas"
(2) Fragmento del trabajo "20 años no es nada: del NOMIC al CMSI"
(3) Fragmento del trabajo "¿Desregulación o Rerregulación?"

jueves, 18 de septiembre de 2008

La CIA contra la integración latinoamericana: Nombres y apellidos (2º parte)

Operaciones Negras

Una de las fuentes reiteradas dentro del audiovisual es Otto Reich, quien en 1983 dirigió la Oficina de Diplomacia Pública para Latinoamérica y el Caribe (OPD, según sus siglas en inglés). La OPD, según revela el escritor Greg Grandin en su libro Empire’s Workshop, “estaba oficialmente a cargo de implementar una aproximación nueva, no tradicional, para definir los términos de la discusión pública sobre la política en Centroamérica”.

La OPD empleó una táctica que utiliza frecuentemente la CIA en otros países colocando artículos e historias en la prensa bajo el nombre de algún tercero. Estas actividades, conocidas en el mundo de la inteligencia como propaganda negra, fueron llevadas a cabo dentro de Estados Unidos con el total conocimiento de la Casa Blanca.

En 1987, el Congreso ordenó el cierre de la OPD de Reich, bajo acusación de estar implicada en una “operación prohibida y encubierta de propaganda”, pero en ese entonces los funcionarios del Departamento de Estado dijeron que simplemente reorganizarían la oficina, distribuyendo sus funciones entre otras partes del departamento.

Todo parece indicar que cumplieron su palabra.

La operación de propaganda negra que se pretendió constituir mediante “Crisis en las Américas un documental sobre el dictador Hugo Chávez” fue tan evidente que el material no logró trascender dentro de la sociedad estadounidense, sin embargo siempre hay sectores ultraconservadores que intentan legitimar este tipo de manipulaciones.

La periodista Ericka Andersen realizó una interesante reseña de este material para el diario “Human Events”, el pasado 27 de septiembre. De paso entrevistó a Bill Mccollum, el testimonio del Fiscal General de La Florida nos permite una vez más entender su pensamiento:

“Chávez es una parte importantísima en el problema de la droga en Suramérica. Yo pienso que es uno de los mayores traficantes, tal vez de la historia”.

El pasado domingo 23 de diciembre, el periodista argentino Horacio Verbitsky, publicó en su columna del diario Página12, que cuando ocurrió el suceso de la valija de Antonini en agosto pasado sólo hubo dos medios que denunciaron una relación entre el dinero incautado y la campaña de Cristina Fernández, uno de los artículos no llevó firma y el otro fue firmado por un periodista que nadie conoce.

Todo parece asemejarse demasiado a un guión armado por esos personajes que como el mismo Reich afirmó “comprenden la acción política y los aspectos psicológicos del mundo en el que vivimos”.

Los fiscales de la causa Antonini - Mulvihill

El Fiscal con más exposición pública en el caso Antonini es Thomas Mulvihill, primer asistente de la Fiscalía General. Mulvihill procesa crímenes como narcotráfico, espionaje y violaciones a las leyes de exportación, por esta razón, mantiene un vínculo muy cercano con agencias de inteligencia con el FBI o la CIA.

Por sus investigaciones de casos federales contra el crimen organizado, Mulvihill recibió varios premios de reconocimiento de agencias de inteligencia en Washington.

Este fiscal vive en el sur de la Florida hace más de 20 años, y según las crónicas periodísticas, conoce perfectamente las problemáticas de la región, al punto que en el pasado participó e investigó la detención del general Manuel Antonio Noriega en Panamá.

Es de suponer que si el fiscal Mulvihill investigó al derrocado ex presidente panameño y tiene vínculos estrechos con los servicios de inteligencia, debe conocer personalmente al agente Norman Bailey, quien es un connotado miembro de esos servicios, y fue unos de los máximos responsables de las operaciones en Panamá.

Hilar más fino sería deducir que a partir de estos hechos Mulvihill y Bailey tienen una relación personal o una alianza política, pero podríamos aventurarnos a hacerlo, si observamos el mundo de relaciones de ambos. Uno de los cercanos colaboradores de Bailey es Roger Noriega, quien el 12 de diciembre pasado salió a defender públicamente a Mulvihill y su equipo, mediante una columna de opinión periodística publicada por el conservador diario La Nación de Buenos Aires.

Dijo Noriega: “Lo que es bastante inusual es que, en vez de meramente negar la acusación, la presidenta Kirchner impugnó ferozmente las motivaciones de los investigadores estadounidenses, sosteniendo que la querella penal buscaba “cubrir de basura” su presidencia”.

Estas declaraciones provocaron la reacción del ex presidente, Néstor Kirchner, quien calificó a Noriega como un “funcionario lamentable” y exigió que la justicia estadounidense extradite al prófugo Antonini.

Alexander Acosta

Otro de los fiscales implicados en la causa Antonini es Alexander Acosta, su nombre no suele aparecer en los medios de comunicación, sus antecedentes no lo ayudan a sostener la imagen de un fiscal independiente.

El 13 de noviembre de 2003 hubo una convención de abogados sobre legislación internacional y soberanía americana organizada por la Sociedad Federalista con sede principal en Washington. El fiscal Alexander Acosta fue uno de los invitados a disertar. El orador de orden de este exclusivo encuentro fue John Negroponte.

Podríamos pensar que no es más que una casualidad que Acosta y Negroponte hayan confluido en esta reunión, pero podríamos pecar de ingenuidad tal vez, este encuentro indica cuánto menos, una coincidencia intelectual y política.

Esta aseveración se confirma cuando descubrimos que 2 años y 11 meses más tarde, exactamente el 10 de octubre de 2006, el Fiscal Federal del Distrito Sur de la Florida, Alexander Acosta, anunció la creación de un Grupo de Trabajo para Reforzar las Sanciones a Cuba, conformado por agencias del gobierno, incluyendo el FBI, el Servicio de Rentas Internas, Inmigración y Control de Aduanas, el Departamento de Comercio, el Servicio Guardacostas y la Aduanas y Protección de Fronteras.

Como puede observarse las actividades de este fiscal exceden ampliamente el marco investigativo para ingresar en el terreno del activismo político, y en este caso dentro de las causas más reaccionarias como lo es la profundización del estrangulamiento económico contra Cuba, condenado de manera casi unánime por las Naciones Unidas en cada oportunidad que se presenta.

Hay otro caso que evidencia la confluencia ideológica –y una muy probable coordinación en materia de acción política- entre este fiscal del caso Antonini y el congresista republicano Lincoln Díaz Balart (gestor del video basura contra Chávez):

En febrero de 2007, Acosta encausó a dos ciudadanos estadounidenses por solicitar licencias de viaje a Cuba a nombre de iglesias inexistentes, lo que habría permitido que más de 4500 cubanoamericanos obtuvieran permisos para visitar a sus familias en la isla caribeña.

Según declaró el fiscal oportunamente, ''los dos arrestos y la investigación son un indicio del compromiso del gobierno federal en endurecer el embargo comercial...esta decisión es importante para ayudar a una transición democrática en la isla''.

El congresista Díaz Balart, no se quedó atrás y sustentó públicamente el accionar de Acosta, a quien cariñosamente llama Alex:

''El fiscal federal Alex Acosta y su equipo de trabajo merecen reconocimiento y apoyo por sus esfuerzos continuos para hacer cumplir eficazmente el embargo de Estados Unidos contra el régimen terrorista en Cuba''.

Por mera coincidencia durante 2006, Díaz Balart había hecho un llamado público para que se impulsaran las causas judiciales a los violadores de licencias religiosas.

Acosta también tiene una relación fluida con el Fiscal General Mccollum, desde mayo de 2006 ambos participan activamente en el “Proyecto Niñez segura” una iniciativa nacional creada en Estados Unidos para proteger a los menores contra la explotación y los abusos sexuales.

El 23 de marzo de 2007, representantes de Niñez Segura de La Florida brindaron una conferencia de prensa para repasar los avances del programa. Alexander Acosta y Bill Mccollum aparecieron declarando sentados uno al lado del otro.

Kenneth L. Wainstein

Otro de los funcionarios implicados en la investigación es Kenneth L. Wainstein, asistente del Fiscal General de Justicia del Departamento de Seguridad Nacional. Según palabras del propio Wainstein, sus funciones son las de “supervisar las operaciones de inteligencia y las operaciones legales relativas a la seguridad nacional”. Wainstein fue designado por el presidente Bush para el cargo, y su aprobación por el senado demoró 5 meses. Es una especie de viceministro del Secretario de Justicia Michael Mukaesy, lo que indica sus estrechas relaciones con el poder político republicano. Entre sus obligaciones, también está la de articular sus tareas con el director nacional de los Servicios de Inteligencia, John Negroponte.

Reflexiones sobre los puntos 2 y 3

¿Es este equipo de trabajo el artífice de una operación basura contra Venezuela y Argentina?

Demasiados indicadores nos empujan a pensarlo. En resumen:

Durante todo 2007 una oficina de inteligencia de la CIA se dedica a planificar operaciones contra Venezuela. El responsable de esta dependencia (Bailey) tiene nexos fluidos con los principales implicados en operaciones de inteligencia armadas por la Central durante los últimos 30 años, el cubano americano Otto Reich, John Negroponte y Roger Noriega.

Todos estos personajes tienen fuertes vínculos con el anticastrismo más duro de Miami, desde donde, junto a sus compañeros de la Fundación del Consejo de Seguridad Americano, también lanza operaciones de inteligencia contra Venezuela el Fiscal General del Estado (Mccollum).

Uno de los fiscales que tratan el caso (Mulvihill) es asistente de Mccollum, está fuertemente ligado con los servicios de inteligencia y muy probablemente mantenga una relación fluída con el responsable de la oficina de la CIA encargada de desestabilizar a Venezuela (Bailey) ya que ambos estuvieron implicados en el caso Panamá-Manuel Noriega.

Cuando la competencia de Mulvihill es cuestionada por el gobierno argentino, Roger Noriega (colaborador cercano de Bailey) asume su defensa pública.

Otro de los fiscales federales encargados de la causa (Acosta) es un reconocido activista contra la revolución cubana, diserta junto a John Negroponte en Washington y realiza tareas de beneficencia junto al Fiscal General de La Florida (Mccollum).

Un tercer responsable de la causa ( Kenneth L. Wainstein) es un funcionario con categoría similar a la de un viceministro de justicia, entre sus funciones -según el mismo declara- está la de supervisar operaciones de inteligencia, también debe articular sus labores con John Negroponte.

Si a Norman Bailey y sus colaboradores de la oficina de desestabilización de la CIA, se les ocurriera montar una operación basura con la intención de generar una fricción entre Venezuela y Argentina utilizando el caso Antonini, este sería el grupo de trabajo ideal.

4- Para entender la manipulación montada por los medios de comunicación utilizaremos un caso testigo. El 26 de diciembre de 2007 el “prestigioso” matutino Washington Post publicó un editorial en la que asegura que la postura de la presidenta argentina en torno al caso –recordemos que la mandataria denunció una “operación basura”- obedecía a su ignorancia acerca del funcionamiento del sistema judicial de Estados Unidos. Esta es la cita textual:

“Hay quienes, demostrando su ignorancia del sistema judicial estadounidense, culpan al gobierno del presidente Bush por los resultados de una investigación penal. La reacción demuestra que las esperanzas de un cambio en la política exterior argentina probablemente fueron falsas. En vez de distanciarse del escándalo, ambos (la presidenta argentina y su esposo) le han hecho el coro a Chávez denunciando “trucos sucios”, de la Casa Blanca y un supuesto plan estadounidense para subyugar a Argentina”.

No hace falta agregar que estas “afirmaciones” fueron reproducidas por todos los grandes medios de nuestro continente como si lo escrito por el editorialista del Washington Post fuera una verdad absoluta. Esto llegó a millones de lectores que pudieran creer que la causa Antonini no tiene ninguna implicancia con el poder político y es tan sólo una investigación penal.

Pudieran pensarlo porque desde esos grandes medios -como se ha demostrado- se manipuló la realidad y se le negó a la ciudadanía su esencial derecho de acceder a la información completa sobre el caso.

Notas.

1- Este informe fue redactado sobre la base de una investigación personal y de artículos publicados por la agencia de comunicación Rodolfo Walsh (http://www.agenciawalsh.org/) y por la revista usamericana Z Magazine (http://www.zmag.org).

2- Entre los objetivos de esta investigación no figura establecer la categoría o el origen de los ilícitos que podrían derivar del caso Antonini Wilson.

Autor: Andrés Sallari

La CIA contra la integración latinoamericana: Nombres y apellidos (1º parte)

Cuando Cristina Fernández de Kirchner ganó las elecciones presidenciales argentinas el 24 de octubre de 2007, muchos halcones republicanos deben haber pensado que las relaciones entre Caracas y Venezuela, ya no serían lo mismo. No fueron los únicos, algunos periodistas y analistas, tanto en Caracas como en Buenos Aires, pensamos y publicamos lo mismo.

El 2 de diciembre pasado se celebró en Venezuela un referéndum constitucional mediante el cual el Presidente Hugo Chávez, se proponía profundizar la vía al socialismo y habilitar su posible reelección en 2012. Chávez y los bolivarianos fueron derrotados en las urnas. En Miami y Washington hubo festejos.

Entre los que festejaron los resultados del 2-D, se encuentran demócratas, republicanos y los servicios de inteligencia de Estados Unidos, para ellos la destrucción de la revolución bolivariana es uno de sus objetivos principales (detallaremos luego).

En este contexto se produjo pocos días después (10 de diciembre), la asunción de Cristina Fernández en Buenos Aires. Durante su campaña, Cristina se preocupó por mostrarse bien cerca de las estructuras del poder tradicional.

La entonces candidata presidencial, no evidenció ningún gesto de acercamiento fuerte con Chávez (incluso viajó especialmente a Caracas para reunirse con representantes de la comunidad judía venezolana, para quienes Chávez no es una figura menos diabólica que el presidente iraní Mahmoud Ahmadineyad u Osama Bin Laden).

En 2007, quienes mueven las fichas del tablero de ajedrez global, habían logrado un avance importante al montar una exitosa campaña de desinformación y desprestigio internacional contra el presidente venezolano y su propuesta de reforma.

En este marco, la semana de asunción de la nueva presidenta argentina –se insiste, con un Chávez golpeado- se aparecía como una excelente oportunidad para perfeccionar el cerco sobre el líder bolivariano, de cara a un jaque mate tan anhelado.

Para esto hacía falta mover una pieza en el tablero, la pieza designada fue el peón Guido Antonini Wilson, un venezolano estadounidense que fue detenido en Buenos Aires por no declarar una valija con 800 mil dólares, que presuntamente serían utilizados para financiar la campaña de Cristina Fernández.

Como por arte de magia Antonini terminó en Miami colaborando con la justicia estadounidense en el armado de una causa, que durante la semana de asunción de la esposa de Néstor Kirchner, parecía perfecta para lanzar la operación que acabaría con la alianza que durante 4 años habían tejido los gobiernos de Argentina y Venezuela.

Sin embargo algo no funcionó, los ultraconservadores se apresuraron, se confiaron demasiado, y montaron una operación demasiado obscena.

A continuación se harán públicos una serie de hechos que demuestran de manera incontestable las siguientes afirmaciones.

1- Que el gobierno estadounidense designó a un grupo de agentes de inteligencia con la declarada misión de operar acciones de inteligencia con el propósito último de destruir a la revolución bolivariana.

2- Que en ese marco debe entenderse la aparición del peón Antonini, ya que quienes dirigen esa causa judicial están ligados personal, política e ideológicamente con algunos de los agentes encargados de detener el proceso de emancipación venezolano.

3- Que por ende, la proclamada independencia de los representantes de la justicia estadounidense por parte de los principales medios de comunicación del sistema, es falsa e insostenible desde todo punto de vista.

4- Que a partir de estos hechos, se reafirma la existencia de una estructura comunicacional global, que al ocultarnos estas pruebas de manera sistemática (por ignorancia, pereza intelectual o intereses concretos) impone una realidad ficticia que genera la manipulación de la opinión pública en pos de los intereses políticos de un país, en este caso, Estados Unidos.

En este grupo están incluidos la gran mayoría de los grandes medios de comunicación de nuestro continente.

Paso a paso.

1- La oficina de inteligencia contra Venezuela y Cuba

En septiembre de 2006, el bloque de diputados del partido demócrata pidió a George W. Bush, que cambie el eje bélico, retire las tropas de Iraq y apunte sobre Venezuela, país que lidera las reservas de petróleo mundiales.

Para la misma época hubo otro pedido especial dentro de los servicios secretos, la CIA solicitó al director nacional de los Servicios de Inteligencia, John Negroponte, la creación de una división especial para centralizar, unificar y coordinar desde una sola estructura las actividades contra Venezuela y Cuba.

La CIA solo tenía cinco divisiones de este carácter especificado, las oficinas contra Irán, Corea del Norte, Contraterrorismo, Contrainteligencia y Proliferación de armas.

A fines de 2006, semanas antes de la reelección del presidente Chávez en Venezuela, Bush designó como encargado de este departamento especial de la CIA a Norman Bailey. Según un comunicado público del propio organismo de inteligencia, Baily se ocuparía de centralizar las operaciones contra Cuba y Venezuela mediante la creación de un área “estratégica en la recolección de información y el análisis, identificando y llenando vacíos de información y planificando y asegurando la implementación de estrategias”.

Bailey tiene 75 años y una larga experiencia en el mundo de la inteligencia, desde la década del ’80 trabajó en inteligencia especializado en asuntos latinoamericanos, fue funcionario de Ronald Reagan, George H. Bush y George W. Bush.

En 1989, una de las importantes misiones de la CIA fue la organización de la invasión a Panamá, donde otro de los peones estadounidenses, Manuel Noriega, dejó de ser funcional a los intereses de la potencia usamericana y debió ser removido del tablero.

En la ejecución de esta operación, el agente Bailey jugó un papel destacado, su quirúrgica misión consistió en transformarse en asesor del entonces presidente panameño, hasta el mismo momento en el que comenzó la invasión.

(Atención en este nexo Norman Bailey-Panamá. Adquirirá relevancia más adelante cuando nos adentremos en el caso Antonini).

El actual responsable de las operaciones de inteligencia contra Venezuela y Cuba también es hombre de extrema confianza de John Negroponte, quien lideró operaciones de terrorismo en Vietnam, Honduras e Iraq, entre otros.

A Negroponte se lo responsabiliza por el asesinato de 40 mil vietnamitas. Desde Honduras, donde fungió como embajador en los ’80, organizó la base de entrenamiento de El Aguacate, centro de operaciones de la contra nicaragüense. Más cerca en el tiempo, se le encomendó la compleja tarea de dirigir la embajada estadounidense en Bagdad.

Durante su gestión en la capital iraquí, se lo acusó de financiar y coordinar a grupos paramilitares con el fin de alimentar un conflicto interreligioso funcional a los intereses de dominación de su país en la región.

El ex embajador de Washington en Bagdad sabe recompensar a sus amigos, las operaciones de Mobil Oil en el invadido territorio árabe cuentan con la asesoría de la empresa Norman A. Bailey Incorporated con sede en 8618 Westwood Center Dr Vienna en Washington.

Las asesorías de Bailey no se circunscriben al ámbito petrolero, el actual responsable de la inteligencia contra Venezuela también “colaboró” con el ex presidente argentino Eduardo Duhalde, a quien en plena crisis político, social y financiera en marzo de 2002, recomendó reprimir fuertemente la protesta social, llamar a elecciones anticipadas y entregar el territorio nacional para pagar la deuda externa.

Beily convenció a Duhalde de la necesidad de conseguir financiamiento internacional para superar la crisis. Para tal fin le recomendó al entonces presidente la contratación de tres empresas especialistas en lobby y comunicaciones.

Una de las empresas contratadas –anunciadas mediante Decreto N 533/2002- fue Zemi Communications, propiedad de Henry Kissinger, cuyos antecedentes en la historia reciente de América Latina no hacen falta destacar (aunque si lo creen necesario pueden repasarlo en (http://www.heterodoxos.org/2003-iii/divulgacion/ss.valtiomies_vai_sotarikollinen.es.html).

Casualmente entre los principios políticos que promueve Kissinger desde hace 30 años, figura el endeudamiento planificado de países con recursos estratégicos.

Los vínculos del jefe de inteligencia contra Venezuela con los halcones del pentágono no terminan allí. Esta es la definición que sobre Norman Bailey ofreció otro de los neoconservadores más destacados, Otto Reich, cubano de nacimiento y anticastrista por convicción: “Bailey es un hombre altamente capacitado, que comprende la acción política, la diplomacia y también comprende los aspectos psicológicos del mundo en el que estamos”.

Reich sabe de lo que habla en materia de acción política y psicológica (para analizar su prontuario en materia de desestabilización se recomienda la lectura de su hoja de vida en (http://www.nadir.org/nadir/initiativ/agp/free/imf/bolivia/reich.htm).

Reich y Bailey estrecharon lazos en la misma Honduras contrarrevolucionaria de los ’80.

Ya quedó establecido el marco de relaciones que nos muestra quién es políticamente Norman Bailey, además ha quedado claro que el responsable de la oficina de inteligencia contra Venezuela y Cuba, también es un conocedor de la realidad argentina y de sus protagonistas políticos. Ahora repasaremos algunas de sus declaraciones textuales para que no queden dudas acerca de sus concepciones ideológicas:

“Chávez es un dictador civil, un peligro dentro y fuera de Venezuela”.

“Chávez es culpable de ocho pecados capitales: Impulsa un eje populista-izquierdista junto a Fidel Castro y Evo Morales. Encabeza la prédica regional contra Estados Unidos. Es el principal opositor al ALCA. Apoya financieramente a movimientos indígenas de izquierda en países andinos. Brinda apoyo logístico a las FARC. Financia a Cuba con petróleo venezolano. Transformó a la Isla Margarita en un refugio para terroristas islámicos. Interfiere en conflictos bilaterales como en el caso Bolivia-Chile por la salida al mar”.

“Si Kirchner avanza en la consolidación de relaciones con Chávez y ese estúpido gasoducto, Argentina no recibirá más ayuda de Estados Unidos”.

2/3- Los fiscales del caso Antonini ¿Independientes?

Como se ha podido observar, la revolución bolivariana y sus relaciones con el resto de América Latina son una preocupación de primer orden para quienes desde Estados Unidos han impulsado una oficina especial para atacar este proceso. Ahora se demostrará que los representantes de la justicia estadounidense encargados del caso Antonini, están relacionados con quienes operan de manera directa contra la revolución bolivariana.

Estas relaciones sustentarán el punto 3, que evidencia la indivisible relación entre el poder político y la causa Antonini.

En Estados Unidos, los fiscales generales de los 50 estados que conforman la unión, son elegidos mediante el voto de los electores. Suele ocurrir en la mayoría de los casos, que los fiscales generales sean aliados políticos de los presidentes o de los gobernadores de turno.

Esto ocurre en la Florida, donde el Fiscal General es Bill Mccollum. Sobre sus preferencias políticas no hay lugar a dudas, antes de ser Fiscal General, Mccollum fue congresista republicano durante 20 años y luego se postuló como candidato a senador por el mismo partido. En marzo de 2004 en plena campaña, Mccollum habló de la necesidad de “introducir oficiales de inteligencia entre los turistas extranjeros que viajan a Cuba desde otros países”.

Las actividades del Fiscal General de La Florida junto a los sectores más conservadores de la derecha de su país son públicas. En 1987 durante su mandato como congresista en la Cámara de Representantes Mccollum participó en las audiencias por el escándalo Irán-Contra. En el momento de interrogar al contrarrevolucionario Félix Rodríguez (asesino del Che) sobre sus actividades y las de Luis Posada Carriles, lo felicitó por su papel destacado en la lucha contra el comunismo.

En los últimos años, la revolución bolivariana se ha transformado en un nuevo objetivo de Mccollum y sus aliados.

A lo largo de 2007, un grupo de ciudadanos nucleados en torno a la Fundación del Consejo de Seguridad Americano, presentó en distintos escenarios un audiovisual titulado “Crisis en las Américas, un documental sobre el dictador Hugo Chávez”.

Este material fue relanzado el pasado 7 de noviembre en el Club de Campo Doral Park de Miami. Faltaba poco menos de un mes para el referéndum en Venezuela y la campaña internacional en contra el presidente Chávez estaba en su punto más álgido.

Entre los patrocinantes del documental estuvieron dos congresistas republicanos de dilatada trayectoria anticastrista como Lincoln Díaz Balart y Connie Mack, para quien proyectos informativos como Al Jazeera o Telesur no son más que micrófonos al servicio de los terroristas. Entre los auspiciantes del material audiovisual que acompañaron a Díaz Balart y Mack, estuvo el Fiscal General de la Florida, Bill Mccollum.

Según los relatos de quienes tuvieron oportunidad de ver el material, “Crisis en las Américas, un documental sobre el dictador Hugo Chávez”, intenta relacionar al presidente venezolano con el terrorismo, el tráfico de drogas, la violencia, el despotismo, el comunismo cubano, el fraude electoral, el eje del mal y el Islam radical.

Casualmente, los mismos puntos que descubrimos dentro de los pecados capitales de Chávez enumerados por Bailey.

martes, 16 de septiembre de 2008

Las tareas sucias de un fiscal, el FBI y la CIA

El Comando Sur de las Fuerzas Armadas estadounidenses y terroristas anticubanos impulsaron las actividades del magistrado Robert Dube y del funcionario acusador Thomas Mulvihill.

El 23 de diciembre del año pasado, desde estas mismas columnas se alertó sobre qué y quienes estás detrás del simulacro de juicio que se puso en marcha en Estados Unidos para hostigar al gobierno argentino y a todo el espacio político que en forma compleja se está tejiendo en Sudamérica.

Informábamos entonces que el Southern Command (Comando Sur) de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, con asiento en Miami, se encargaba de resaltar las actividades desplegadas por el fiscal Thomas Mulvihill contra el gobierno de Cristina Fernández.

En tanto, un denominado Comité Comunitario por la Imparcialidad y la Justicia -relacionado con las organizaciones conspiradoras anticubanas de La Florida- respaldaba al juez Robert Dube, quien tomó audiencias a por los menos dos de los acusados por el escándalo de la valija con 800 mil, que la Administración de George W. Bush decidió impulsar, para desacreditar a la autoridades de Buenos Aires, al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y al propio proceso de integración sudamericana.

El 14 de diciembre del 2007 , la página electrónica del Comando Sur comenzaba a publicar artículos periodísticos de diferentes fuentes, con la marcada intención de difundir y apoyar la acusación desarrollada por Mulvihill, en el juicio desde el cual se protege a Guido Antonini Wilson, casi seguro agente periférico de los servicios secretos estadounidenses, destinado a “ventilar escándalos” que desestabilicen al gobierno de la presidenta Fernández y su anunciada intención de mantener la estrategia integracionista con Venezuela, en los marcos bilateral y del Mercado Común del Sur (Mercosur).

Esas mismas selecciones de artículos -elogiosos respecto de las actividades de Mulvihill- eran distribuidos vía correos electrónicos a todas las dependencias de la diplomacia estadounidense en América Latina y a las redacciones de los grandes medios corporativos, abocados a una desenfrenada carrera en defensa de la causa abierta en Miami.

Entre esos artículos figura uno firmado, entre otros, por el investigador periodístico colombiano Gerardo Reyes, el mismo que fuera citado por el colega argentino Horacio Verbitsky, en una reveladora nota, publicada en diciembre pasado por el diario local Página 12.

Veamos cuáles fueron las indagaciones de Verbitsky en aquella oportunidad.

“Guido Antonini ingresó con su valija a la Argentina el 4 de agosto y dejó el país el 6, no rumbo a Venezuela sino a Miami, de donde ya no volvió a salir. Allí el presunto agente venezolano se convirtió en un efectivo agente estadounidense. El 14 de agosto, el diario Miami Herald publicó un artículo de sus periodistas Nancy San Martín y Gerardo Reyes. Su último párrafo dice que el caso provocó especulaciones en los medios y en círculos políticos de Buenos Aires y Caracas de que el dinero era para la campaña presidencial de Cristina, la esposa del presidente argentino Néstor Kirchner. Nancy San Martín suele firmar junto con otros columnistas. Se ha especializado en temas sensibles para la inteligencia estadounidense y cubierto informaciones sobre Cuba, Colombia, Venezuela y Afganistán. En cambio el colombiano Gerardo Reyes es un reconocido abogado e investigador periodístico, autor de varios libros y ganador de los premios Pulitzer, Planeta y Maria Moors Cabot”.

“Al día siguiente, 15 de agosto, esa especulación fue reproducida por el boletín del Consejo Militar Cubano-Norteamericano (CAMCO), una organización integrada por militares estadounideneses y cubanos, incluyendo desertores de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y miembros de la Brigada de Asalto 2506, rechazada en 1961 en Playa Girón. Sus objetivos declarados son alentar y apoyar a los militares cubanos a comenzar una transición pacífica hacia la democracia sin los hermanos Castro y organizar un ejército profesional, subordinado al poder civil y democrático que sea elegido por el pueblo cubano. Su presidente es el mayor general Erneido Oliva, a quien el Departamento de Estado y el Pentágono le dijeron que los planes de CAMCO coincidían con los de la Casa Blanca. Al presentar la información, CAMCO hizo un montaje fotográfico, por el que Antonini aparece sosteniendo el maletín abierto colmado de dólares. Pero la única mención previa al alegado destino del dinero que apareció en la prensa venezolana es un artículo publicado el 10 de agosto en el semanario de Caracas Quinto Día, con la firma de Antonio Batistini Ortega, quien cita como fuente a presuntos servicios de inteligencia de Caracas y Buenos Aires, que no identifica”.

“El desconocido Antonio Batistini Ortega, quien escribe desde Buenos Aires, atribuye a un denominado analista local Marcos Batistini que los 800 mil dólares decomisados eran para la campaña electoral de Cristina Fernández. El conocimiento del autor sobre la Argentina no es sobresaliente: menciona a Julio Da Vido, Claudio Uberdi, el Grupo Techi y la empresa energética Enarsa. En la Argentina sólo hubo una declaración hipotética de los dirigentes de la Coalición Cívica Libertadora, Elisa Carrió y Adrián Pérez, quienes el 9 de agosto, recordaron que habían denunciado a De Vido y Uberti como recaudadores ilegales de la campaña de Néstor Kirchner en 2003. Ante la aparición de Uberti en el avión con Antonini, Pérez conjeturó que puede ser un modus operandi en esa materia. El 10, el diario La Nación sostuvo en un editorial que en un año electoral siempre se sospecha que los fondos para las campañas pueden provenir de rutas poco habituales y cubiertas de neblina. Ni siquiera el semanario Noticias mencionó esa posibilidad en su nota del 11 de agosto. Sólo afirma, como Carrió, que Uberti fue el recaudador de la campaña del 2003. Es decir que la única fuente que se anticipó al FBI estadounidense en su acusación a la presidenta argentina fue Quinto Día. También llamado El Semanario de los Nuevos Tiempos es un periódico semanal con información política y económica, que desde 1996 se imprime en papel y se publica en la web, con acceso pago a las notas. Su director, el periodista Carlos Croes, fue ministro de Comunicación durante el gobierno de Jaime Lusinchi. También dirige el canal Televen, donde tiene su propio programa. Quinto Día es una publicación establecida pero nadie sabe nada sobre el autor de la nota ni sobre su fuente. Consultado para esta nota, su jefe de redacción dijo que Batistini Ortega ofreció el artículo y ellos lo publicaron, pero que no tienen relación contractual con él: No es un periodista conocido y ésa fue la única nota que publicó. Nadie puede dar fe tampoco de la existencia real de Marcos Batistini, mencionado en la nota con la muy significativa palabra de la jerga de inteligencia analista. Ni en el padrón electoral ni en la guía telefónica figura ninguna persona con esos nombres. Tampoco tienen legajo en la Policía federal, ni cédula ni pasaporte argentino, ni son periodistas o analistas extranjeros que hayan ingresado al país en forma legal. Ante una consulta para esta nota, la Dirección de Migraciones respondió que un ciudadano italiano de nombre Antonio Batistini estuvo cuatro días de tránsito en la Argentina, entre el 20 y el 24 de enero de 2007, es decir, siete meses antes del episodio de la valija”.

El domingo último, casi 10 meses después de la edición citada, el mismo colega del diario Página 12, afirmó lo siguiente.

“El fiscal general de la zona sur de Florida es Alexander Acosta, un cubano norteamericano. Sin experiencia judicial previa, su designación como fiscal general de Florida sirvió para apartarlo del escándalo de las elecciones presidenciales de 2004, cuando fue acusado de manipular el diseño de los distritos en Texas y Georgia para excluir a minorías étnicas que hubieran podido comprometer la victoria republicana. Acosta integra el ‘Grupo de Trabajo para el Cumplimiento de las Sanciones a Cuba’, junto con otras agencias, como el FBI. ‘Haremos nuestra parte para llevar a cabo el mandato del presidente que persigue acelerar el proceso de transición en Cuba’, dijo. Quien lleva adelante el juicio contra Franklin Durán es su adjunto, Thomas Mulvihill, quien antes trabajó en la División de Narcóticos y en la División Criminal bajo las órdenes de Dexter Lethinen, esposo de la diputada republicana Ileana RosLethinen, del lobby parlamentario anticastrista. Su tarea más destacada fue la investigación y detención del hombre fuerte panameño Manuel Antonio Noriega, un ex colaborador de la CIA que dejó de ser confiable. El gobierno norteamericano insiste en la independencia de la justicia respecto del gobierno. Este es un valor sobreentendido de la cultura política de ese país, pero durante la presidencia actual fue puesto en entredicho. Los fiscales son designados por el Poder Ejecutivo con acuerdo del Senado. Como parte de su denominada “guerra contra el terrorismo”, Bush y sus sucesivos ministros John Ascroft y sobre todo Alberto Gonzales desplazaron a una decena de fiscales profesionales por otros próximos a la política de Bush. Legisladores y abogados habían reclamado porque la Casa Blanca “era informada en forma indebida sobre los detalles de las investigaciones penales o civiles”. Esta “purga de fiscales independientes” en protección del gobierno, como la llamó Paul Krugman, derivó en una investigación parlamentaria que le costó el cargo a Gonzales. Su reemplazante, Michael B. Mukasey, asumió el 9 de noviembre pasado y su primera decisión política importante fue restringir los contactos con funcionarios de la Casa Blanca sobre “investigaciones civiles o penales en curso” para impedir interferencias políticas en la justicia”.

Recurramos una vez más a lo archivos, para reproducir lo revelado en diciembre pasado por APM.

Refiriéndose al llamado Comité Comunitario por la Imparcialidad y la Justicia, que en su oportunidad se dirigió al juez Dube, el mismo que apareció en la causa de los 800.000 dólares de Antonini, esta medio escribía.

“Según propias declaraciones de sus integrantes, ese Comité está vinculado con el Consejo Militar Cubano-Norteamericano (CAMCO), mencionado en los párrafos anteriores, y trabajó arduamente en la defensa de los terroristas anticubanos Santiago Alvarez y Osvaldo Mitad”.

Álvarez y Mitat –quienes hicieron posible la entrada ilegal, en abril del 2004, del Luís Posada Carriles en Estados Unidos- fueron arrestados en Miami por agentes federales por posesión de un arsenal de armas que se encontraba, desde principios de ese mismo año, en una propiedad de Álvarez, ubicada en el condado de Broward. En diciembre del 2005, fueron acusados de siete cargos por posesión ilegal de armas y explosivos”.

En ese entonces, el periódico El Nuevo Herald publicó lo siguiente: “familiares y amigos de los activistas anticastristas Santiago Alvarez y Osvaldo Mitat pidieron a las autoridades de Estados Unidos que permitan a ambos acusados tener un juicio en Miami y criticaron las contradicciones de la fiscalía a la hora de argumentar la jurisdicción del caso. En una carta abierta a la opinión pública, un autotitulado Comité Comunitario de Miami por la Imparcialidad y la Justicia dijo sentirse consternado por las recientes acciones del fiscal federal, que está empeñado en sacar el caso fuera de Miami”.

“Los doce firmantes de la misiva son conocidos simpatizantes del CAMCO: Francisco J. ``Pepe`` Hernández, Alberto Hernández, Feliciano Foyo, José Basulto, Julio González Rebull, Lorenzo de Toro, Miguel M. Alvarez, Frank Martell, Mario Ferro, René Guerra, Jorge A. Rodríguez y Ernesto Abreu”.

“El texto apareció apenas 24 horas después de la imputación de cargos en un tribunal de Miami, donde Alvarez y Mitat se declararían culpables de siete casos por posesión ilegal de armas, según dijeron entonces sus abogados. La audiencia estaba a cargo del juez Robert Dube, a quien muchos anticubanos de Miami no le escatimaron elogios”.

Los famosos 800.000 dólares fueron descubiertos por autoridades de Argentina, Antonini es requerido por la justicia de este país pero Estados Unidos no concede la extradición, puesto que el acusado es un protegido de Washington.

Será de extrema oportunidad que el gobierno de Cristina Fernández impulse a fondo la investigación judicial local, para que queden claras y eventualmente sancionadas las implicaciones de ex funcionarios y funcionarios gubernamentales en un muy probable caso de corrupción aprovechado (¿auspiciado?) por los servicios de inteligencia estadounidenses, para desestabilizar a la región.

Una vez más cabe subrayar que esa escalada de Estados Unidos se inscribe en el mismo diseño que apunta sus cañones contra Bolivia –ver nota al respecto en esta misma edición- y fomenta en forma constante todo tipo de maniobras desestabilizadoras del gobierno venezolano.

Asimismo, es oportuno recordar que la “Justicia” que pretende manipular el caso Antonini Wilson es la misma que protege al terrorista confeso Posada Carriles y mantiene en prisión desde hace 10 años a cinco ciudadanos cubanos, en un caso sin precedentes de arbitrariedad e ilegalidad absoluta.

Por Víctor Ego Ducrot- Agencia Prensa Mercosur

domingo, 14 de septiembre de 2008

La revolución no será transmitida


Les dejo un fragmento del documental lanzado en 2003 sobre el golpe a Hugo Chávez. El film completo pueden encontrarlo acá. Copio y pego sinopsis del wikipedia:

"Un grupo de televisión irlandés —la Radio Telefís Éireann— se encontraba en el lugar (Palacio de Miraflores) cuando explotó el foco del conflicto con el despido de la plana mayor de PDVSA, se mantuvieron en los días de huelga general grabando a los partidarios y al gabinete de Chávez, y los sucesos del 11 de abril. Durante el rodaje del film, quedaron plasmadas imágenes que corroboran la tesis de Golpe de Estado, dejando de lado las explicaciones (posteriores) que se referían a un vacío de poder. La conclusión del documental es que el golpe de estado fue planeado y llevado a cabo por varias élites de extrema derecha venezolana y con acción externa por parte de Estados Unidos y los medios de comunicación de Venezuela."

Es interesantísimo no sólo por el singular punto de vista, diferenciado de los que nos mostraban (y muestran) los medios de comunicación, sino que también porque se pueden establecer innumerables paralelismos con el conflicto entre el "campo" y el Gobierno argentino o con la actual situación boliviana. Veanlo, se lo recomendamos