domingo, 28 de diciembre de 2008

La campaña mediática a favor del campo

Como todas las mañanas entramos a los sitios web de los principales diarios de nuestro país: Clarín, La Nación, Olé, Crítica, Crónica, Diario Popular, etc. Nos sorprendió toparnos en el sitio de La Nación con una nota titulada "Habrá menos superficie con soja". Obviamente que la linkeamos con el objetivo de asegurarnos de que se trataba de un titular engañoso.
Como era de esperarse, existía una trampa. La Nación planteaba que "Pese a que van a haber 800.000 hectáreas más que la campaña pasada, creo que la soja va a tener 500.000 hectáreas menos que lo estimado, expresó Gustavo López, consultor de la firma Agritrend". Es decir, el titular estaba basado en un estudio de una consultora privada que intentaba hacer pronósticos a largo plazo, sin embargo, su intención era otra. O sea, si yo calculo que hacia fines del año que está por empezar voy a estar ganando tres veces más de lo que gano hoy, y a diciembre del año que viene gano el doble, La Nación titularía "Desmediatizado gana menos". Claro, menos con respecto al resultado de la previsión llevada a cabo por una consultora privada, porque en realidad mi sueldo se duplica.

¿Qué decir de Clarín? Hace unos días se bajaron retenciones al trigo y al maíz. Sin embargo Clarín tituló en tapa "Kirchner se opuso y al final no baja la retención a la soja". Ayer, sábado, leo también en Clarín: "Se perderán 700 millones de dólares del campo".

Parece que nada vendrá bien. Si se llegaran a eliminar las retenciones a la soja, que es lo que más quieren, incluso se quejarían, diciendo que la medida habría llegado tarde o algo por el estilo.

Lo peor es que intentan convencernos con lo de "las economías regionales, la lechería, la ganadería, etc." ¿Qué pasa? Pasa que la soja es excesivamente rentable. ¿Por qué digo "excesivamente"? Porque es perjudicial que sea tan rentable, ya que genera una movilización tremenda desde diversos sectores hacia la siembra de soja. Tamberos, ganaderos, etc deciden sembrar soja ya que con ella ganan más. ¿Qué intentó hacer el gobierno? Desalentar la soja, mediante retenciones más altas, para que su excesiva rentabilidad no afecte la producción de otros alimentos, los cuales, el país hoy produce y no necesita importar. Se habló mucho de esto. Incluso se dijo que las retenciones eran "un castigo, cuando en realidad el Gobierno debería alentar la producción, etc".

Mi pregunta es: ¿Cómo lográs igualar la rentabilidad de la soja con la de la lechería, por ej.? ¿Subsiando gastos a tamberos? Varios millones se irían en eso, y no sólo eso sino que desde ese mismo momento, todos querrían trabajar leche y soja. ¿Qué hacés para que siga habiendo una producción elevada de ganado para faenar? Si en realidad con soja y leche se gana bastante más. Tendría que igualar su rentabilidad. ¿Y cómo hacés para que los que siembran trigo o maíz no se pasen a la soja, al faenado o a la lechería?...Es decir, lo más simple parece ser desalentar la soja mediante retenciones más altas.

La FAA, que parece taaaaaan preocupada por esos pequeños trabajadores rurales, agotan su discurso progre cuando pasan a la acción. "Ni jornada de ocho horas, ni extra por terminar la escuela, ni ropa de trabajo. A la hora de negarse a mejorar los términos de contrato del peón rural, las organizaciones “del campo” siempre estuvieron de acuerdo". Esta última nota es de junio, en pleno conflicto con "el campo", y además se tratan decisiones y votaciones previas al conflicto.
Asi que vayamos hacia adelante, a la Comisión Nacional de Trabajo Agrario, presidida por el secretario de relaciones laborales del Ministerio de Trabajo, Alvaro Ruiz, e integrada por representantes del Ministerio de Economía, la Secretaría de Agricultura, la Unión de Trabajadores Rurales (Uatre), y representantes de las cuatro entidades: SRA, CRA, Coninagro y FAA. Es decir: Estado, patrón y sindicato. Allí se llevaría a cabo la votación para que, entre muchas otras cosas, la jornada laboral del peón rural sea de ocho horas, pagándose las demás como horas extras. Como anunció Página 12 la última semana es una medida que va"(...) a contramano de Europa, donde se discute la extensión de la semana laboral a 65 horas, y de Estados Unidos, donde la condición para socorrer a las empresas automotrices varía entre reducciones salariales y despidos". Suponemos que la SRA, la CRA, Coninagro y sobre todo la FAA estuvieron a favor de esta medida y la apoyaron en la Comisión de Trabajo Agrario, ¿no?
NO, no fue así. Las cuatro entidades votaron en contra. Parece que al final no defienden los intereses de todo el sector, sino sólo de los más poderosos; viejos zorros los ruralistas, me habían engañado una vez más.

¿Por qué será que los demás medios no informaron sobre este acto demagógico de las cuatro entidades? ¿Por qué será que La Nación titula tendenciosamente?¿Por qué será que Clarín aborda las noticias del sector siempre desde un punto de vista negativo?

5 comentarios:

Surito dijo...

Yo creo que el tema contra la soja es ajustando contra Monsanto.
Fijate que si el gobierno baja las retenciones, los tipos suben sus agroquímicos y son ellos quienes absorben parte de la renta extraordinaria.
No recuerdo ahora, pero en algunos países Monsanto no puede entrar.
El tema también es que parte de la soja contribuye al ingreso de divisas hoy.

Fernando Cassia dijo...

Estoy leyendo los foristas de LN... en marzo van a intentar los
camperos dar otro "tacnazo" (como le hicieron a Allende). Seguramente
empezaran timidamente a mitad de marzo e iran "in crescendo" para que
abril y mayo sean un caos....

Querrán seguramente que se pudra todo de nuevo.... la gondola vacia y
nuevamente el quilombo.... es su última esperanza de cara a las
elecciones... volver a full con el clima destituyente.... y esta vez
con tachuela y el colo de narvaez poniendo su granito de arena...

Seguramente De Angeli debe estar tomando clases aceleradas de
teatro... para tirarse en medio de la ruta, gritar, llorar,
patalear.... con todo el circo mediatico nuevamente.

Todo lo que anuncie el gobierno será insuficiente...

La pregunta es.... en un escenario así... ¿Que se hace?

Yo creo que hay una sola solucion:

BAJAR Todas las retenciones a la mitad, y simultaneamente, para recuperar esos ingresos, RECUPERAR YPF.

FC

Fernando Cassia dijo...

Artículo publicado en La Opinion de Rafaela día lunes 24 de nov

Un par de ideas y, con un poco de suerte, todos contentos
Horacio J. Garetto
hgaretto@wilnet.com.ar

Pensando en los problemas más importantes que nos afligen encuentro que lo más urgente se podrían solucionar con dos grandes tajos, con dos grandes cortes, con dos grandes medidas de política económica:

Primero: ¡Alegría!! Bajamos las retenciones de las exportaciones
agropecuarias al 5%.

Costo fiscal que tendríamos (es decir dinero que el Estado dejaría de recaudar) serán unos 10 mil millones de Uss (promedio de los últimos 5 años).

Segundo: lo que dejo de percibir del campo lo compenso renacionalizando Repsol/YPF, es decir estatizo el negocio del gas y del petróleo. Acá el negocio (hoy privado) del petróleo y del gas es del orden de los 12 mil millones en petróleo y 4/5 mil millones Uss en gas (datos corroborados en el Moreno, Movimiento por la Recuperación Energía Nacional). Sumados son 16 mil m.

¿Qué lograríamos?

Que el campo esté feliz, que el campo esté dichoso, que el campo
contento, el campo exultante.

[Y la pitonisa que dira?]

Y a todos los que simpatizan con el campo también. Que son un montón.
Desactivaríamos un molesto frente de conflicto. Reactivaríamos.
Destrabamos. Cambiamos las expectativas, daríamos un golpe de timón magistral, simpático, querible, contundente a las expectativas.

Por otro lado ponemos contentos a todos los nacionalistas petroleros que también son un montón. El sueño realizado. Mosconi (en su tumba)
contento. Vuelve la querida YPF a las manos de las que nunca debió
salir: las manos del Estado. O sea de todos. Porque todos somos el
Estado. La izquierda (que es mucha) dichosa. El petróleo y el gas, que
son bienes estratégicos (y no mercancías, como lo postula el
neoliberalismo, pero para aplicar en la periferia y no en casa) los
pasará a administrar el estado en función del bien común.

Progreso político. Pienso que el campo debería apoyar una idea así.
Ahora bien, si lo hace, acá está lo fantástico, rompería con toda la
tradición de pensamiento liberal anterior. Que es, me parece, lo que
complica la relación política del campo con el resto de la sociedad. En efecto, por ej. se ha visto pocas veces al campo preocuparse y
manifestarse por el problema argentino letal de la deuda externa en sus componentes fraudulentos e ilegales, por el ferrocidio menemista, el industricidio de Martínez de Hoz y Cavallo, etc. Siempre, el campo, como
decirlo, fue “muy campo”. Es decir, muy “ombliguista”. Exceso de
sectorialismo. Falta de visión de conjunto. Es decir, algo así como que el mundo y la patria parecería que empiezan y terminan allí y no hubiere más necesidad de contemplar y considerar otras cosas. Pero el conjunto está, existe, es más amplio y es la patria. La regla: el bien común.

Apoyar la renacionalización de YPF, entonces, supondría, una fenomenal
posibilidad de reconciliación de las dirigencias agropecuarias con una causa de dimensiones auténtica y antológicamente nacionales y populares. Que el campo apoyase una “nacionalización” sería un cambio ideológico de dimensiones tectónicas. Cambia, me parece, la historia nacional.

Y, desde el punto de vista del campo popular, supondría una enorme
inteligencia atraerse hacia sus posiciones ideológicas al poderoso
sector del campo. Implicaría romper el histórico vínculo del campo con
el pensamiento y la práctica liberales.

Tendríamos, entonces, por un lado más armonía política en la sociedad, y, por otro, más nacionalismo.

¿Quiénes van a estar en contra?

¿Quiénes se van a poner histéricos?

Los españoles. Y, detrás de ellos, todos los fans del “capitalismo
global”, de la desfondada y fundida “globalización financiera” con toda
su gigantesca maquinaria mediática.

Ya se pueden ir imaginando el griterío, el ruido, el escandalete: que “confiscan la propiedad privada”, que “alteran las reglas del juego”, “la seguridad jurídica”, “la confianza”, “quién va a venir a invertir
acá”, bla bla bla….

No hagamos caso de ese griterío. Para el que es negocio producir acá con seriedad viene e invierte.

Miren el show de Wall Street: un papelón. Han inundado el mundo,
sabiéndolo, de porquería financiera tóxica que contamino al resto del mundo.

Entonces, cuando nos ataquen con la maquinaria, nos tomamos un whisky y
les decimos: mirá: vos estatizás, yo también. Dejame estatizar tranquilo.

MONA dijo...

Muy buen análisis el que hacés. Me pregunto porqué tantos no lo razonan... la mayoría de mis relaciones apoyan a los ruralistas, y a veces tengo que callarme la bronca porque no se puede ir contra todos... Tan sólo con leer un poco de historia de nuestro País, nos podemos dar cuenta de ese choque entre las 2 Argentinas, en la que sabemos quiénes son los que pierden. El Kirchnerismo ha trabajado para terminar con la pobreza y el hambre, entonces, los que alentaron siempre las pòlíticas neoliberales, se quejan. Pero lógicamente, no pueden argumentar en contra de esos aspectos tan sensibles. Por lo tanto inventan características para descalificar, para pintar las medidas como antidemocráticas... Van 5 años de Kirschnerismo, en los que se apuntó al modelo de crecimiento sostenido con el fin de terminar con la pobreza y el hambre. Se sucedieron 5 años de crecimiento, sin embargo, aún cuando reactivó el empleo y por ende, el consumo, no alcanza aún para acabar con este flagelo que azota a los más débiles, no solamente en argentina, sino en toda latinoamérica, y también en los países desarrollados.
De eso ¿nada dice Clarín? y La Nazión? ¿No sería oportunos jugarse en estos momentos de crisis, por la oportunidad de que nos vaya cada vez mejor? Si al gobierno les va bien, también a todos nosotros.
Es evidente que los medios hacen oposición; deberían formar un partido político y pelear en las urnas sus políticas. No poseen ideas propias, tan solo expresan las que les alcanza el gobierno, en sentido negativo. Después hablan de libertad de prensa. Hoy, que cuentan con todas las garantías constitucionales, hoy que pueden decir todo lo que desean, los medios avasallan, y aún así, siguen reclamando la libertad de prensa.
Cito esto que leí en "Nac & Pop": "Un gobierno que concita tan tremenda antipatía de López Murphy, Carrió, la City, La Nación y Clarín, algo bueno debe haber hecho".
Felices fiestas!!!

Luis Quijote dijo...

Fernando Cassia me hizo recordar una frase de Gustavo Le Bon: "Gobernar es pactar; pactar no es ceder."
Ya tenemos experiencia sobrada con los gobiernos que cedieron ante la patria ganadera (y hoy sojera)... ¡y así nos fue!
No debemos dudar en perder una batalla, si eso nos permite ganar la guerra.
Los pueblos eligen a sus gobernantes, y a partir de allí deben obedecer las directivas.
D'Angeli no tiene ninguna autoridad para suponer que lo importante es él y su grupo.
Estimo oportuno que compremos vaselina en grandes cantidades, para untarles las cacerolas de teflón.
¿No quieren ceder? ¿Quieren alboroto? De acuerdo...
Echemos un falta envido.
¡¡¡Vayamos por la reforma agraria!!! y la tierra ¡para el que la trabaja!