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En la Argentina, como en el resto de países latinoamericanos, existe un problema que es estructural, la desigualdad. Ambos gobiernos, el de Néstor y el de Cristina, buscan revindicar el accionar político, entendiendo la política como el accionar de un Estado, y al Estado como el Gobierno representante de la Nación. Ni Néstor ni Cristina quieren un gobierno manejado por las corporaciones (como sucedió durante la larga década neoliberal -1989/2001- en donde cualquier medida debía ser consultada ante el FMI, el BM, o con grandes empresarios) y para lograrlo hay que tener dinero, sino el impulso de políticas desde el Estado se hace imposible. Tener dinero es "hacer caja", no en el sentido peyorativo del término sino entendiendolo como la única forma real de poder llevar a cabo las políticas que surgen del debate entre los distintos representantes, manteniendo siempre la estructuración jerárquica que los ordena. Zannini ejemplificó el tema nombrando una serie de medidas que se impulsaron y luego lograron imponerse de manera efectiva, gracias al nivel económico que respaldaba dichas políticas estatales (no estatistas). Muchas de esas medidas ya las marcamos nosotros en otra oportunidad.
En cuanto al conflicto con "el campo", Zannini explicó que se trataba de un intento destituyente de determinados sectores, que vió en "el campo" el pretexto perfecto para promover el fin del mandato de Cristina. El "chino" destacó la enorme importancia que tuvo la elección de Néstor como Presidente del PJ, ya que si él se hubiera mantenido al márgen, ese cargo hubiese sido ocupado por otro dirigente que, deseoso de poder, le hubiese brindado un amplio apoyo al sector destituyente (leáse: Si Duhalde era Pte del PJ, se armaba un quilombo bárbaro)
1 comentario:
gracias x el reporte
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